Economía

El fracaso de Kicillof y lógica de mercado: ¿por qué a la Argentina le cuesta más endeudarse que a Kenya?

Al momento de realizar una emisión, la tasa de interés refleja el costo de prestar dinero que a su vez incluye el riesgo de la operación. La lógica del mercado para calcular la probabilidad de cumplimiento apunta a la disciplina financiera del deudor

jueves 23 de abril de 2015 - 5:46 am

Kenya es una de las economías más inestables de África. Incluso hace siete años quedó al borde de una guerra civil tras una elección presidencial denunciada por fraude.
[pullquote position=”right”]El fracaso de Kicillof y lógica de mercado: ¿por qué a la Argentina le cuesta más endeudarse que a Kenya?[/pullquote]

Los dos principales candidatos a la presidencia comenzaron en 2007 una batalla política que desencadenó en increíbles episodios de violencia con un saldo de más de 1500 muertos, que se frenaron después de una mediación de las Naciones Unidas. La elección del 2013 contribuyó a bajar la tensión en el país y a dar un salto institucional.

Kenya utilizó la industria del gas y el petróleo naciente para atraer nuevas inversiones, ordenó sus cuentas y pudo así mejorar su calificación de deuda.

El Fondo Monetario Internacional asume que este año la economía keniata crecerá 6,9% y el año que viene un 7,2%. De todos modos nada cambió sustancialmente para sus habitantes, ya que continúa siendo parte del club de las 20 economías menos desarrolladas del mundo, posee uno de los niveles de ingreso más bajos, el gobierno financia el déficit fiscal con deuda e inflación y la expectativa de vida son 62 años (14 años menos que un argentino, según el Banco Mundial).

LEA MÁS  María Eugenia Vidal: "La inflación es más que la esperada"

El Gobierno de Kenya salió el pasado diciembre al mercado a pedir prestado dinero para desarrollar obras de infraestructura: consiguió 750 millones de dólares con una emisión internacional de bonos por la cual pagó un interés del 5,87%, de acuerdo a lo publicado por el diario La Nación.

De igual forma, la Argentina también salió a buscar deuda, entre finales del año pasado y ayer. Colocó 1737 millones de dólares en Bonar 2024, pero debió asumir una tasa de hasta 8,9%, un costo superior al que aceptó la economía africana que se montó al boom de inversiones energéticas.

LEA MÁS  Wall Street elogió el compromiso oficial de cumplir con las metas fiscales

Ocurre que al momento de realizar una emisión, la tasa de interés refleja el costo de prestar dinero que a su vez incluye el riesgo de la operación.

La lógica del mercado para calcular la probabilidad de cumplimiento apunta a la disciplina financiera del deudor, el escenario que tenga para mostrar al mundo y la confianza que le genere a los prestamistas.

¿Y por qué un inversor internacional confiaría más en la capacidad de pago de Kenya? Tal vez  porque el país africano demostró tener los fondos para pagar un vencimiento de deuda.

Ramiro Castañeira, economista jefe de Econométrica, explicó, en diálogo con el matutino citado, que la disputa legal con NML Capital es un gran problema para el financiamiento: “En Nueva York hay un juez que pone el ojo sobre cualquier banco que pueda ayudar al país a emitir sin primero pagar la sentencia”.

LEA MÁS  Consumo: relanzarán los préstamos que otorga la ANSeS

“No hay dudas de los desequilibrios que acumuló la Argentina en los últimos años, pero tampoco son muy diferentes a los de otros países de la región. Eso también convalida una tasa más alta, pero la imposibilidad de colocar deuda en el exterior complica aún más”, agregó.

Por su parte, Fernando Baer, economista de Quantum Finanzas, señaló que la llegada de un nuevo gobierno tiene un correlato positivo para los inversores.

“El espejo de las cotizaciones no refleja la situación actual y anticipa [vía precios] la expectativa de que la situación con holdouts se resolverá y que la Argentina deberá retornar tarde o temprano al mercado”, sostuvo y añadió que “los compradores de deuda aprovechan un interés alto cuando especulan sobre lo que puede suceder a futuro”.

COMENTARIOS