La pelea con los holdouts

La nueva generación de juicios que asoma tras el “plan Kicillof” para eludir el default

El "consejo" que los representantes legales le dieron al Ejecutivo consiste en reestructurar y cambiar hacia otro país aquellos bonos con jurisdicción de Nueva York

viernes 8 de agosto de 2014 - 6:00 am

Al parecer el default que atraviesa la Argentina fue deliberado, es decir, no se trató de una circunstancia a la que se llegó por fallidas negociaciones, sino que implicó una acción premeditada.
[pullquote position=”right”]La nueva generación de juicios que asoma tras el “plan Kicillof” para eludir el default[/pullquote]

“La mejor opción para la República (Argentina) podría ser permitir que la Corte Suprema (de EE.UU.) fuerce un default y luego inmediatamente reestructurar todos sus bonos externos en modo tal que el mecanismo de pago y demás aspectos relacionados queden fuera del alcance de los tribunales norteamericanos”, reza el texto en cuestión.

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El escrito no se trata de la declaración de un economista de la semana pasada, ni la de un político, siquiera es una estimación de algún medio, sino un documento firmado el último 2 de mayo, es decir, hace más de tres meses, por Cleary Gottlieb Steen & Hamilton LLP, el estudio de abogados que representa al Gobierno argentino en el conflicto con los fondos buitre.

El “consejo” que los representantes legales le dieron al Ejecutivo es una de las alternativas de salida ante la situación calificada por las agencias de riesgo internacionales como de “default técnico” o “default selectivo”.

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La propuesta del estudio jurídico consiste en reestructurar y cambiar hacia otro país a aquellos bonos con jurisdicción de Nueva York.

La estrategia busca salir del rango de acción de la Corte de dicho distrito, comandado por el juez Thomas Griesa, que ya falló dos veces en contra de la Argentina.

En suma, la meta es dar mejores garantías de cobro a los bonistas “buenos” mediante un cambio de jurisdicción. Todo parece perfecto hasta acá, pero los riesgos de esta iniciativa son importantes.

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Si las cosas salen bien, entonces el Gobierno se habrá librado del efecto RUFO y, además, podrá pagar los bonos del canje bajo legislación argentina, con lo que podrá salir del default.

Pero también existe el riesgo de que no haya aceptación al cambio de jurisdicción y se comiencen juicios también por parte de los acreedores “buenos”, que tienen títulos surgidos tras las reestructuraciones de deuda.

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